27 abr. 2011

A veces, el destino se parece a una pequeña tempestad de arena que cambia de dirección sin cesar. Tú cambias de rumbo intentando evitarla. Y entonces la tormenta también cambia de dirección, siguiéndote a ti. Tú vuelves a cambiar de rumbo. Y la tormenta vuelve a cambiar de dirección, como antes. Y esto se repite una y otra vez. Como una danza macabra con la Muerte antes del amanecer. Y la razón es que la tormenta no es algo que venga de lejos y que no guarde relación contigo. Esa tormenta en definitiva, eres tú. Es algo que se encuentra en tu interior. Lo único que puedes hacer es resignarte, meterte en ella de cabeza, taparte con fuerza los ojos y las orejas para que no se te llenen de arena e ir atravesándola paso a paso. Y en su interior no hay sol, ni luna, ni dirección, a veces ni siquiera existe el tiempo. Allí sólo hay una arena blanca y fina, como polvo de huesos, danzando en lo alto del cielo. Imagínate una tormenta como ésta.

23 abr. 2011

Mi vida sin mí.

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Soledad que te pegas a mi alma en la dulce soledad de este campo de otoño. No hay momentos de sosiego. Rebeldía pura de amores sin amores. Ilusiones puras y puros conformismos, intentando levantar el espíritu nostálgico de querer estar contigo y nunca estarlo.

16 abr. 2011

Delírium.

Tenía una lengua que no distinguía sabores, y un cerebro que no sabía de diferencia entre lo real y lo imaginario. Vivía dentro de una televisión, de esas viejas marrones, jaspeadas, de las sin mando a distancia, de esas que cuando te levantas para cambiar de canal, los botones hacen 'clack-clack'. Siempre empezaba dormida y de vez en cuando se iba la señal y desaparecía, entre líneas fugaces grises. Se levantaba al rato de estar mirándola, y hacía sus cosas como si nadie pudiera verla. Se miraba en el espejo y todo el mundo veía su reflejo en él. Unas baldosas mortecinas que nada tenían que ver con el baño de hace un año, el de las baldosas blancas, en el que se encontró a sí misma. Diría que hace justo un año, de una de las mejores noches de su vida. Cuando todo tenía su sentido y no creía estar perdiendo la cabeza. Hace un año de aquellos humos muriendo en tejados de un país cualquiera, dónde, en mitad de una calada, lo aparto de su corazón para siempre y empezó a ser libre. Donde fue por momentos, feliz completamente, mientras arriesgaba algo más que unos cuantos huesos saltando por la ventana. Donde le dio igual que su fábrica de besos de madrugada, estuviera escondido entre otras piernas, porque nunca entraría en las de ella, aunque empañara perfectamente los cristales de atrás de ese abril, y se reía. A partir de ahí, empezó a cambiarlos unos por otros, porque nada era de verdad. Ilusión erupcionada con un volcán que tiñó los cielos de medio mundo. Sonrisas regaladas por doquier. Regalos de cumpleaños y un forcejeo en medio de un concierto de Rock.

A la altura.

12 abr. 2011

Que te follen mucho por el culo, (y que te duela).

Con cariño, para Juani, una maldita hija de puta explotadora, a ver si con suerte te abres la jodida cabeza esquiando, trepa de mierda.

9 abr. 2011

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Llévame a los bares más oscuros, vamos a fumarnos la ciudad, vamos a bebernos tú y yo el mundo, vamos a esquivar la soledad. Vamos a dormir en los portales, allí donde nadie pueda entrar. Cantaremos cuentos por las calles, de esos que siempre terminan mal.
Y hazle trampas al sol y que no salga hoy a joder nuestro mundo. Dame un poco de calor para este corazón que va buscando abrigo. Que no pasen las horas, que nos pille la lluvia cantando a las farolas. Que nos lleven las olas, que yo duerma contigo, que tú no duermas sola.
Mañana no va a llegar…



http://www.youtube.com/watch?v=SKDm4lc5sL0

6 abr. 2011

SLIDE AWAY




"- Hay que volar, hay que luchar, hay que cacarear, hay que salvar a Maggie, hay que salvar a Jack. Garfio ha vuelto."

3 abr. 2011

Me descubro llorando desconsoladamente sin darme cuenta. El típico llanto de niño, de los que se te va la vida en él, de los que suenan y de los que das bocanadas rápidas al aire intentando quedártelo todo para ti. Un llanto que se escucha. Me acurruco de lado en el sofá, la tele en silencio y pienso. Y desespero, porque el problema no es el lugar, no son los días que quedan. Felicidades, estás más cerca de tocar fondo.

2 abr. 2011

Mi pequeña Mo Cuishle.

Puerto de Barcelona, 11 de noviembre de 2010.
Buenos Aires.
Hay días que me encantaría que quedaran en mi memoria para siempre
Ya no días, momentos.
Ella salió de su casa fuerte. no importa nada. Con su carita lavada. Si siempre es lo mismo, no hacen falta verjas como tal.
Pero a veces, se te pone a prueba. Llegas tarde a trabajar y la llave no abría, te encaramas a la verja y das un salto increíble bajo la atenta mirada de dos viejas madrugadoras.
Me encantaría inmortalizar este momento, tengo dos focos alumbrándome la cara. La espalda apoyada en un cristal y a escasos metros, dos pajarracos blancos graznándome intentando llamar mi atención.
No puedo ver a Colón pero sé que me señala, y que me vigila, siempre que lo veo me da vergüenza y le pongo cara de niña tonta.
En el agua se refleja toda la ciudad, y una media luna se confunde con los centelleos de los barcos.
La gente, esa gente, por encima de mi cabeza, yo, apartada…
Creo que nadie puede verme, aquí, justo dónde acaban en forma de pico estas maderas.
Tengo ganas de llorar. Momentos como este me vuelven más que loca. Soy incapaz de pensar en nada más ni en nadie más que en mi. Por mucho que las canciones que escupen mis cascos me traigan grandes recuerdos.
Tengo miedo, más que de perder todo esto, de olvidarlo, olvidar que hubo unos dias en los que me sentí en la cima del mundo e incapaz de ser más feliz de lo que lo soy ahora mismo.
Daría gracias si supiera a quién tengo que dárselas.
Pasaría la noche entera sintiendo esta brisa por la espalda, llenando mi nariz de salitre, escondiendo mis labios en esta bufanda marrón.
Todo el mundo va acompañado. A veces me gustaría tener a alguien que me viera saltar y se riera de mí. Que me acompañara ahora mismo. Pero seguro que no sería igual y perdería la exclusividad del momento único.
A veces he pensado que ojalá fuera otra persona. Una persona normal a mis propios ojos.
Supongo que seguramente no tengo nada de especial, no lo supongo, realmente, lo sé, la gente somos gente y nada más. Y que las diferencias me toca buscarlas y arrancarselas al mundo con uñas y dientes.
Nunca me había parado a pensar en lo bonita que es la letra 'y', no únicamente su forma, ni su sonido, sino su significado. Implica que siempre hay algo más, un día más, alguien más,… Y eso es un gran alivio porque sabes que sea lo que sea no termina aquí.
Tengo ganas de hacer mil cosas, de hacer mias miles de ciudades, sentarme a pensar en millones de rincones.
Últimamente pienso demasiado en todas las personas que han pasado por mi vida, que pensé que no las iba a olvidar nunca y hoy, soy incapaz de recordar sus nombres…
Supongo que lo pienso porque me siento incapaz de retener en mi memoria a todas aquellas con las que me estoy cruzando aquí.
A veces me gusta rescatar momentos absurdos sin relevancia del ayer, Me gusta porque casi tengo que hacer fuerza y si no cierro los ojos no lo consigo.
Cuando la supervisora de enfermería me regaló una libreta delante del coordinador de estudiantes del hospital para fingir que se preocupaba por mí en primero. Aquella noche en la que casi nos ahogamos en el perelló. Cuando te vendaron la pierna por culpa del skate, el dia que nos pintamos los labios rojos y hicimos crepes de chocolate y nata, el dia que me hice el piercing en la lengua contigo, que llevaba aquella chaqueta de pelo y las zapatillas doradas, ¿te acuerdas?
Cuando haciamos tales excursiones en las que perfectamente podriamos haber perdido la vida en manos de unos okupas. Aquel cumpleaños al que llegue despeinada. Las noches de billar, el faro de cullera. La camiseta de rayas azules oliendo a su colonia. La furgoneta blanca. Aquellas fallas. El diluvio del Saler. Mi hermana. Mi mejor amigo. Mi madre. Julia, Adela…
El primer día que llegué aquí.


*En noches como esta, las personas como yo, a veces, nos tenemos que autorecordar que coño es lo que hacemos aquí...