28 dic. 2012

27 dic. 2012

Iluminación prematura

'Tyler me dice que todavía estoy lejos de tocar fondo y que si no bajo hasta el fondo no conseguiré salvarme. Jesús hizo lo mismo con su historia de la crucifixión. No debería limitarme a renunciar al dinero, la propiedad y el conocimiento. No es solo un refugio para el fin de semana. Debería dejar de intentar mejorar y labrarme un desastre. Ya no puedo seguir jugando sobre seguro.
Esto no es un seminario.
-Si pierdes el temple antes de tocar fondo -dice Tyler-, nunca lo conseguirás.
Solo después del desastre podemos resucitar.
-Solo después de haberlo perdido todo -dice Tyler- eres libre para hacer cualquier cosa.'

Chuck Palahniuk.

24 dic. 2012

Capítulo 1.

'Quiero decir que me he ido de un montón de sitios sin darme cuenta siquiera de que me iba. Y me revienta. No me importa que sea una despedida triste o que sea una despedida desagradable, pero cuando me voy de un sitio me gusta saber que me voy. Si no, te da más pena todavía.'

23 dic. 2012

"Si realmente les interesa lo que voy a contarles, probablemente lo primero que querrán saber es dónde nací, y lo asquerosa que fue mi infancia, y qué hacían mis padres antes de tenerme a mí, y todas esas gilipolleces estilo David Copperfield, pero si quieren saber la verdad, no tengo ganas de hablar de eso. Primero porque me aburre y, segundo, porque a mis padres les darían dos ataques por cabeza si les dijera algo personal acerca de ellos. Para esas cosas son muy susceptibles, sobre todo mi padre. Son buena gente y todo eso, no digo que no, pero también son más susceptibles que el demonio.
Además, no crean que voy a contarles toda mi maldita autobiografía ni nada de eso. Sólo voy a hablarles de unas cosas de locos que me pasaron durante las Navidades pasadas, justo antes de que me quedara bastante hecho polvo y tuviera que venir aquí y tomármelo con calma."
(El guardian entre el centeno.)

20 dic. 2012

17 dic. 2012


Buenos tiempos miserables, el mundo se va a acabar.
Buenos tiempos detestables, el mundo busca su final.

8 dic. 2012

Dos hombres, los que cuando piensas en su manera de metértela te muerdes el labio, y los que al pensarlo te corres directamente. Y, perdón.


7 dic. 2012

Hoy querría destrozar algo hermoso, pero nos conformaremos otra noche con esto.



29 nov. 2012

http://www.youtube.com/watch?v=jhd2zYDlp0M&feature=fvst

27 nov. 2012

No, honey.
Don't you cry.

25 nov. 2012

"Oh God, I think I'm falling out of the sky,
 I close my eyes, ¡heaven, help me!"

20 nov. 2012

Dulces sueños.

Me siento en el borde de la cama y sostengo entre las manos dos pastillas azules. Tienen que estar hechas de eso, no puede ser otra cosa.
Tengo que estar hecha de eso, no puede ser otra cosa.
El otro día corrí al baño, y me limpié la boca con el dorso de la mano. Mierda y cuchara para mañana y arcada.
Apoyo la frente en la ventana, es casi invierno y tengo que estirar de los pantalones porque estoy ardiendo. El año pasado por estas fechas me moría y empezaba el frío en mis labios. Calada hasta los huesos, lloviendo y sin consuelo.
El vaho de mi boca follándose el cristal, y delante, las cuatro paredes de azulejos blancos y azules.
Me consumo del asco, del ver pasar de los días como arena por la piel de los dedos.
Menos mal que estás tú, y si llueve, paraguas, pero que nos lo lleven ellos, que tú no sabes y yo, yo menos.

18 nov. 2012


15 nov. 2012

Garganta de plomo.

Es mentira.
Porque hoy me he dado cuenta de que cometería el error de volver a andar por cada uno de los días de mi vida, porque a lo que odio es a lo único que, ahora mismo, no le tengo miedo.
Soy ella, mirándose al espejo, herida por los cristales de Barcelona, en un minuto 3:33 de una canción cualquiera. Cualquiera, ya.
Soy esos ojos de desconcierto.
Ha vuelto a encontrarme, aunque siempre estuvo colgando de la cadena del tapón que da a mis tuberías, por dónde corre el agua sucia. Esperando para morder cada uno de mis sueños y esperar el momento de debilidad para ensuciarme.
Hoy me permito echarte a rabiar de menos, porque no puedo odiar a nadie como te he odiado a ti. Y odiar a morir es parte de mi. Y juraría que lo he intentado por todos los medios posibles, y sólo me queda intentarlo otra vez contigo.
Quiero echarte de menos porque me he dado cuenta de que ya se me ha pasado, de que ya no funciona. Lo intuía pero el otro día me moví y cayeron tus fotos, y no estabas en ellas. Sólo humo y yo con los labios rojos y corridos. Porque te están aplastando con una lengua suave y dulce. Porque creí que algún día volveríamos a vernos y siempre dudé de que pudiéramos hacerlo sin comernos, y ya no. Habíamos quedado, pasara lo que pasara, para cenar queso con salsa barbacoa el día antes del fin del mundo. Y había rezado mil noches para que se terminara un día antes. Nuestro día. Y lo que queda de ese día es una foto de un país pobre, un texto deseándote todo el dolor del mundo y tu enfado. Nada más. Y lo que más me escuece y tortura es que no haya dolor.
Te echo de menos hoy, simplemente, porque soy feliz y estoy buscando una excusa para destruirme y eres lo fácil. Porque tengo miedo. Te estoy echando de menos a la fuerza porque quiero pensar que no hay nada dentro, que lo poco que quedaba se quedó en un puesto de gofres con chocolate y nata en esa puta ciudad. Porque algo se mueve con un beso y necesito recordar que no he escuchado decir a nadie más que el día que muera querría que todo oliera a gofres. Hasta hace poco me hacía sonreír a la vez que mi cerebro lloraba, y hoy no funciona, y aquí estoy. Creía que nunca volvería a estremecerme, y nunca quise volver a hacerlo después de la primera vez que nos dijimos adiós. Porque siento que vuelvo a tener algo dentro que jugarme y poder perder.
Y no es un grito desesperado, es una justificación que necesito y un porqué te pienso y porqué te he soñado. Y lo escribo porque nunca lo admitiría, porque nadie lo entendería, porque no es un echarte de menos de amor, porque nunca lo ha sido, pero es el único idioma que entiendo, y porque odio casi más todavía, ver pasar bocas que me subirían al cielo. Y no quiero correr y pedirle perdón demasiado tarde a la que tengo entre los dedos. Porque tengo que deciros y decirme, de una vez: Adiós.
Por eso hoy voy a culparos, a sentenciaros, cuando realmente la culpa de que mi vida fuera insoportable la tuve yo y la de que ya no lo sea, también. Porque hoy tengo ganas de irme de aquí, porque me asfixio. Quiero aprender a que yo también tengo derecho a respirar, y a llorar. Y ahora, joder, es buen momento para empezar a hacerlo, ahora todo es perfecto.

13 nov. 2012

Nunca me cansaré de echarte de menos.

Marina, BARCELONA. 
Noviembre de 2010.