27 ene. 2012

Hay veces que la vida te devuelve a la realidad dándote de ostias. Con un jarro de agua fría. Es su manera de decir: Ei, que esto no se ha acabado, que acaba de empezar.
Y que todo lo que te preocupaba hasta ahora es pura mierda.
Su manera de recordarte quien eres y lo que eres capaz de hacer. Triste que sea así, pero a la vez, una suerte.

"Sólo las personas verdaderamente emotivas, llegarán a ser las más inteligentes."

24 ene. 2012

No me amarga el sabor de la derrota, del fracaso ya he sido compañero. Me acurruco al calor de mis pelotas y me fijo en cómo les crece el pelo.  Me ha cagado en la calle una paloma, que llaman, de la paz, la mensajera. Me calienta el calor de las personas y hace un frío que pela por la acera.  Pide un deseo: -Quiero que el odio me salga de dentro. -Quiero cambiar este mundo tan feo. -Y respirar, y poder decir que estoy aquí, que estoy en contra de todo.  Anda calla, anda, y pide un deseo. -Quiero que caiga una droga del cielo, puro veneno, que haga del mundo un lugar más ameno. -Y respirar, que entre bien dentro sólo con respirar.

17 ene. 2012

I can't tell you where we're going.


Me siento tan bien, algo tiene el control sobre de mi, tengo este sentimiento, me pongo en movimiento.

Una súbita sensación de libertad, n
o me importa, porque no estoy allí y
no importaría, si estuviera aquí mañana.
Una y otra vez, he estado suponiendo demasiadas cosas.
Las cosas que cuestan demasiado

Pensaba que el día nunca llegaría, m
e deleitaría viendo la sombra de un soleado amanecer.
Este soleado amanecer es la droga que me hace recordar m
i niñez perdida, reemplazada por el miedo.
Pensaba que el día nunca llegaría q
ue mi vida dependería del soleado amanecer.

16 ene. 2012

Carta del professor d'Història Manuel F. Trillo, "CARTA AL ASESINO MANUEL FRAGA"

Ahora me llegan noticias de que cogiste un catarro el 1 de enero de 2012, y que por ello estás muriendo. Qué lástima que tu madre, María Iribarne, no te hubiera abortado, de ese modo no tendríamos que haber soportado a un sinvergüenza, a un canalla, a un cínico a carta cabal, a un chico bastardo de los Ybarra, a un sujeto sin principios éticos. No me alegro de que te mueras, es más, estoy algo triste, porque esperaba que te pudiéramos juzgar por delitos de lesa humanidad. Por tus crímenes cuando eras ministro de un gobierno presidido por el delincuente Francisco Franco allá entre los años 1961 y 1969. También cuando fuiste ministro de la gobernación con otro delincuente sin igual –el carnicerito de Málaga- como era Arias Navarro. Siendo ministro de este criminal en 1976 asesinaste a 5 trabajadores en Vitoria. Los cargos muchos, Julián Grimau en 1963, y Delgado y Granados en 1964, asesinados por lo que tú entendías como la Justicia, la Justicia fascista. Defensor de los poderosos, como lo era tu padre biológico, no se te fue la olla en seguir defendiendo esa posición, la guerra era sobrevivir siendo un bastardo. Y lo conseguiste.
Cuando he visto que no presentabas a estas elecciones me alegré, porque yo –en mi ingenuidad- pensaba demandarte y denunciarte –ambas cosas, cabrón- por el daño inferido a las familias y a los españoles y por crímenes de lesa humanidad. Ahora sin amparo de un Tribunal Supremo que impidiera que te pudieran juzgar, porque ya no era preciso el suplicatorio. Así te mantuviste en los cargos públicos durante toda tu vida “democrática”, incluso como un dinosaurio en el Senado, todo para impedir que fueras juzgado. Sabías que te teníamos ganas, que acabarías como los asesinos argentinos y chilenos ante un tribunal para responder por tus crímenes. Tonto no fuiste nunca, eso lo sabía hasta el General Adocenado, otro pendejo como tú, y por eso te burreaba llamándote por el apellido de tu madre, nunca como Fraga, porque sabía que ese apellido no es más que el de un bastardo (así lo pensaba él, el generalísimo esdrújulo). Tonto no fuiste, y sabías que si permanecías con un cargo de relevancia al final sería el Tribunal Supremo (plagado de fascistas) el que tendría que juzgarte, pero también sabías que los cobardes socialeros y tus amigos fascistas en el Congreso y en el Senado jamás concederían el suplicatorio. Bien te protegiste el culo, Iribarne.
Ahora resulta que te mueres. No te podrán juzgar por tus crímenes, pues a un muerto no se le juzga. Sólo espero que hayas tenido una larga agonía, la misma que tuvo Julián Grimau y Puig Antich.
Pensarás que formas parte de la historia de este Estado español, o como tú dirías de la Nación Española, pues te equivocas, nadie entre los jóvenes de 14 años te conoce, nadie sabe quien cojones eres, los jóvenes te ignoran, y yo haré mucho más para que tu nombre no figure en ningún sitio –y soy profesor de Historia- y cuando saliera por algún motivo diré quién has sido, lo que has hecho y los crímenes que has cometido al lado del general adocenado.
Te mueres, pues ¡muérete!, la lástima fue que tu madre no hubiera abortado a un hijo de los Ybarra, pues eso era lo que tocaba en 1922, abortar cuando la criada de la casa quedaba preñada por el señorito. En tus memorias no dices nada de todo esto, será que te avergüenzas de tus orígenes o de no ser lo que por derecho tenias: Ybarra Iribarne.
Te mueres sin ser juzgado, sin presentarte ante los hombres y las mujeres de la cuenca del Nalón, aquellas a las que cuando eran rapadas porque defendían a los hombres mineros en la huelga de 1962 calificaste de “piojosas”. Tú que defendías la dieta del aceite de ricino del Cabo Pérez, las palizas hasta la muerte en las cuencas mineras, el que se reía en aquella televisión en blanco y negro afirmando como ministro de información que en España el “estado de derecho se basa en los principios del Movimiento Nacional”. La guerra sin cuartel contra la democracia y contra los hombres y mujeres que dejaron su piel y su vida en el camino hacia la democracia fue a sangre y fuego. Morirás y te harán un entierro que saldrá como noticia en el Nodo actual, pues eso hay que decir, que a la postre el fascismo no ha sido vencido y tú, y tu entierro, es el mejor ejemplo.
Manuel Fraga Iribarne, así inscrito en el Registro Civil, eres un ser abyecto. Que descanses de tanta maldad como has acumulado en tu alma y los dioses te den lo que te mereces. La historia te ignora. Si yo no lo hago es porque has hecho mucho daño a los míos, y eso no se perdona nunca. De ahí que te escriba esta carta, que seguro a estas horas ya no podrás leer.
Atentamente, Manuel

14 ene. 2012

FOLLarte.

Esta noche solo me apetece follarte.
Beber vino tinto y follarte en cualquier parte por primera vez. Y que todo empiece como un día más. Sin querer.
Arrancarte la ropa y no darte tiempo a preguntar porqué. Comerte. Solo sentarme encima y moverme. Bailarte. Callarte y que te calles. Que escondas la cabeza en mi cuello y estirarte del pelo. Que la boca te pierda sólo entre mis piernas, que mis rodillas choquen con tu cara, que me veas tocar el cielo y estirar de las sábanas. Hablarte un francés. Arañarte los brazos, la espalda y la cara. Respirarte en la boca, correrme rápido, muy rápido. Que me aprietes con las manos, que hagas fuerza, que no me hagas daño. Que frunzas el ceño, que lo hagas con cara de enfadado y me muerdas fuerte, y que cuando estalles se te ponga esa cara de niño avergonzado…

8 ene. 2012

TITANIUM


Un día te chocas con una canción y sonríes, y sabes que es verdad. Cuando no huyes, afrontas, todo se evapora sin querer. Los recuerdos, las palabras, el amor y el odio. Cuando te das cuenta de verdad que no hay nada. Cuando te das cuenta de que alguien nunca existió. Cuando un fantasma te tiene miedo y no te mira a los ojos. Cuando no te hace falta sentirte querido por nadie y estar solo es lo que te hace más fuerte. No necesitas nadie que te bese. Cuando dejas de sentirte inferior, sabes que es lo correcto, lo que en el fondo necesitabas. Cuando empiezas a darte cuenta de que las cosas buenas siempre han estado ahí. Y sabes que eres excepcional. Que nadie te va a igualar. Cuando sabes que los demás lo saben. El día que crees que te vas a comer el mundo. Aprendes a no esperar, a no llorar, a dormir sin nadie hablando de fondo. Cuando no tienes pesadillas, porque solo sueñas y en los sueños no hay sitio para algo tan contaminado y con tan pocas ganas de vivir. Cuando tienes en las manos destruirlo todo y prefieres el silencio porque no te interesa hacer daño. Cuando sabes que tienes la guerra ganada y aún así no la declaras... Adelante, dispara todo lo que quieras.

1 ene. 2012

2012

Lo único que espero, es que la clave sea justo eso.
No estar pensando uva por uva un deseo. No tratar de cambiar tu mundo mientras engulles las 12 campanadas. Que sea que dá igual. Que hay que aprender a no esperar nada para que las buenas cosas se choquen contigo. Que la suerte no existe, que no se compra, que no está en una cara, ni en ningún corazón que no sea el tuyo. Que no hay nadie más importante y que solo tú eres capaz de hacerte feliz. Todo está a la vuelta de la esquina. Nada, ni nadie es indispensable. Ni una persona, ni un lugar, ni un trabajo. Nada es vital para vivir. Normalmente no hay propósitos, pero esta vez aún menos… Menos cuando más fáciles están y cuando lo que pides y quieres es tan fácil. Sólo el momento, todo lo que seas capaz de hacer por ganar un absurdo concurso de baile. El cuidado, la delicadeza, incluso las copas. Un vestido, una carcajada y un tirón de pelo. Todo. Todo lo mío. Y ahora sí, a todo el que de verdad lo desee. Feliz 2012.