21 abr. 2014

"Yo te veo más como una simpática matroncilla post-adolescente y pseudo-skater con ínfulas de fotógrafa y cierta tendecia a la bipolaridad."

16 abr. 2014

Pereza.

Camino arrastrando los pies. Me duelen las zapatillas que me he comprado con ese dinero, no me pegan nada, me hacen ser de lo más dulce. Como tú dices. Que poco me conoces. Que asco me da la gente que no me conoce y a la que tengo que explicárselo todo de nuevo.
Llevo la camisa manchada de vino, la gente me mira en el metro. Me dan igual. Han vuelto a darme igual. Ya nada importa demasiado, como en 2010. Se podría decir que he vuelto.
Volviendo por la calle oscura he intentado llorar y no me ha salido, ya estamos. Ya lo tenemos.
He estado a punto de coger el coche e ir a verte, aunque sea de lejos. También he estado a punto de ir a verte a tí, pero verte a tí significa olvidarme demasiado deprisa de todo lo demás y empezar a vivir una vida de locura. De películas, de cigarros liados, de cervezas. Y sinceramente, aunque haga mucha fuerza, no me tiemblan las piernas. Ni la voz.
Llevo los talones llenos de heridas e intento cuidarlos con Diazepam. Me ahogo por las noches, cuando no hay nada, ni tampoco al despertar. Cuando me levanto sin pensar en nada y me duermo vacía.
Me odio, me odio, me odio. Como no se puede odiar a nadie más.