18 feb. 2016

Cualquier tiempo pasado fue mejor.

Saltando de un mes a otro, los ojos llorosos corriendo por encima de mi vida, todos los años permitidos hasta 2011. En 2011 parece que termina todo.
Quizá ese sea el problema, quizá por eso rechacé Ibiza, por eso rechacé Guipúzcoa, por eso me dejé de mentiras y ni siquiera se lo conté ya a quién no me convenía. Por eso no quiero ver a nadie.
Quizá ella tiene razón, quizá no, ella la tiene siempre. Ya no quiero irme, porque ya no soy la misma persona que se fue en 2010, porque hoy no tengo fuerzas y he dejado de sentirme alguien increíble, todo eran ínfulas de juventud, y palabrería barata de alguien que ya no sabía como convencerme de que la vida a su lado podría ser una película de culto.
Incluso creo que tengo ganas de verte, y de beberte las cervezas, pero temo que quién me abra la puerta no sea esa persona que dejé hace dos años en el número 25 a las 5 de la mañana después de un día de hombre en hombre, aunque le tengo más miedo a que mi boca ya no sea la que echas de menos, la que tantas veces te ha negado.
Me duermo obligándome a querer que nos enamoremos locamente. Pero eso nunca va a pasar, ¿verdad?

15 feb. 2016

No quiero no estar a tu lado.

- Vengo de comprarte un regalo. -me dijo.
¿Qué le pasa? ¿Lo mismo que a mí? ¿Igual de solo e intenta forzar una compañía con la que poder sentir algo?
Para luego estar a mi lado y notar como la mente se le vuela.
Como la de él. Siempre detrás de mí, no le gusta que pueda verlo.
Lo cierto es que a mí tampoco me gusta demasiado verlo, ni mirarlo.
Lo miro y cuánto más lo miro, menos me gusto yo y menos siento que merezco nada más que no sea la mierda que tenía. Me descubro obligándome a sentir.
No hay día que no piense en tí y como no puedo admitirlo he puesto mi vida en modo privado. A la vez, rompo la última forma de conexión que aún dejaba por si algún día querías. Si hasta Santi me ha hecho una canción...
He besado a quién no debía, y seguiré haciéndolo toda la vida, supongo. Tú has ocupado mi hueco de la cama con quién no debías. Tú has hecho tantas cosas que no debías. Yo hago tantas todavía hoy que no debo. Como el que se me caigan las lágrimas en un baño cualquiera, después de que hayan pasado ya tantos días, los suficientes para que tú ya no te acuerdes ni de mi nombre.
Y sé que no quiero mi vida contigo, y hasta ahí puedo contar. He tenido que romper todo lo tuyo, por si acaso. Lo he roto por miedo. Tengo miedo.

9 feb. 2016

Marla sin Tyler, al final.

Shanghai 2016.