30 may. 2016

#rememberwhen

A veces se me olvida que he tenido 22, que vivía en el primer piso del número 65 de la calle Tapioles, una de esas que suben a Montjuic desde el Paral.lel. Se me olvida que me mordía las uñas, me las pintaba de azul hortera, era enfermera de quirófano y llevaba flequillo. Que tenía las pestañas largas y que me acostaba con independentistas que escribían canciones de rap para su abuela, (casi res). Que usaba sombra de ojos negra a diario y fumaba marihuana cuando él aparecía en Sants e ibamos a montar nuestra gresca particular al Razzmatazz, que luego me sujetaba la cabeza cuando vomitaba y así hacíamos las paces. Y nos creíamos de película en las Ramblas, ya ves tú.
Se me olvida y veo las fotos y me acuerdo que de aquello no aprendí nada más que a sujetarme la cabeza yo misma cuando me paso tres pueblos con la ginebra, y casi que tampoco...

6 may. 2016

Creo que estás más ciego que yo.

"Y me dejaste, y ya no quiero verte. Y ahora bebo como un irlandés, fumo como un condenado a muerte, ya ves, contigo no puedo ser libre, es como vivir atrapada en una escena de Arthur Miller. Soy una killer, me deslizo, soldado de fortuna, vivo con la culpa y agonizo, caigo al precipicio cuando te acaricio en sueños, y me desquicio, con tu sonrisa de diseño. No pierdo fuelle, no veo la tele, no, no me adapto a esta sociedad, a veces pierdo los papeles. Yo, vivo encerrada en la tienda de discos de alta fidelidad. ¿Quieres estabilidad, seguridad, sentirte cómodo? Ah, yo que va, yo soy una nómada. Tu mente ninfómana, tu cuerpo rígido, esclava de las circunstancias de este poema etílico. Me enseñaste a ser una cínica, una pícara. Esclava del bolígrafo, un cerdo sin cura, que piensa en tu recuerdo y todavía se le pone dura. Desidia. Tu mirada eléctrica, contra mi insobornable sentido de la ética, el viaje a Sudamérica que nunca hicimos, y lo sabes, porque eres un histérico, inestable. Y no cabe más dolor en el folio, ojalá fuera una buena chica, como tu novia, pero no, que va, mi jardín del Edén, mi Eva, me refugio en tu cueva, me transporta, me eleva, esta libido longeva que no acepta sobornos, por eso sueño con tu novia, una pala y cloroformo. Por eso mi mente es un horno, por eso veo tu cara en cada actor de cine porno."

1 may. 2016

Azul.

Me dueles. Sé que no quieres, que no es a propósito, que incluso te gustaría evitarlo, pero me dueles.
Entre las piernas, en la cabeza, pero sobretodo en el centro del pecho.
Me dueles porque no hay segundo que no quiera estar contigo, dejando caer todo el peso de mi vida egoístamente encima de tí. Como cuando me fallan las piernas después de hacer el amor y me sujetas fuerte en silencio. Así, para que nunca me caiga.
Me dueles y por ello te dejaría, pero no puedo vivir sin tí, y en el fondo creo realmente que tengo que dejarte ir, pero ya me resulta imposible aún intentando buscarte mil y una pegas, como la de ser demasiado alto y que tu mano llegue a duras penas a la mía, esa historia idiota y sin sentido de que me das mala suerte o que tu pecho es demasiado duro como para ver las películas desde ahí.
Te dejaría pero es que no puedo parar de acariciarte la nuca cuando parece que estás dormido. De arañarte la espalda cuando me la das. No puedo dejar de sonreírte desde tus rodillas. De meter mi mano en tus pantalones. No puedo apartarme del centro de tus fotos, ni de tu lado de la cama.
Me dueles porque mis verdaderas historias no sé empezarlas de otra forma, ni acabarlas de la misma, y me gustaría que esta durara para siempre. De verdad, aunque tenga que aprender a hacerlo.
Hace siglos que pienso que no te quiero de manera justa, hasta hoy, que me muero en tus ojos cada vez que me cruzo con ellos y que si me quedara un rato más colgando de tus pestañas, me ahogaría. Me dueles porque todo este tiempo he creído que tú me querías más a mí. Hasta hoy. Y odio ganar en esa competición, y que rabia me da que en esto sea lo único en lo que no me ganes.
Me dueles porque yo no quería quererte tanto, ni entrelazar mis manos con las tuyas en cada descuido de la humanidad, ni tener estos celos enfermizos de todas las que te han visto desnudo, y no quiero que lo sepas, aunque se me note que ya no quiero coger mis aviones con nadie más.
Me dueles porque te he hecho perfecto, porque me coges la cara siempre para darme el primer beso, porque tienes el tamaño exacto para todas esas cosas tontas que quiero en la vida.
Me dueles porque no soportaría que algún día dejaras de quererme, aunque no haya día que no me recuerdes que eso nunca va a pasar.








"Sólo existe una dicha más grande en la vida que enamorarse, y es enamorarse bien."