1 nov. 2016

Hola, he vuelto, quizá algo más pronto de lo que quisiera. Acabo de despertar del coma, pero aún no puedo moverme. Trago saliva y me invade una sensación de felicidad que apena dura un segundo, estoy viva. Pero... Siempre hay un pero.
Lo último que recuerdo es mi cuerpo chocando contra el suyo a toda velocidad, quedarme tendida en el suelo, desnuda, como en esas pesadillas, intentando gritar y la voz muriendo en la garganta antes de ver la luz. Después las lágrimas intentando agarrarse sin éxito a mis sienes para caer en los oídos y ahogar el sonido. Más tarde, todo se hizo negro. Me dejé querer, me dejé alimentar, limpiar, curar y follar. Hasta hoy.